Fotografía

La mejor foto

Gabi llegó, como siempre, diez minutos tarde. Al salir del metro eran las nueve en punto y había tenido que correr un poco por el paseo marítimo de La Barceloneta hacia donde estaba el hotel. A pesar de las prisas fue mirando la playa. Había oleaje y el viento le alborotaba el pelo, pero el mar tiene ese efecto hipnótico, sobre todo, para los que viven en ciudades no costeras. Cuándo por fin llegó a la puerta principal, Josh estaba escribiendo en el móvil, probablemente mandando un Whatsapp; al verla lo metió en el bolsillo y sonrió.
– ¡Hey! ¿Qué tal?- dijo mientras se acercaba a ella con decisión y le plantaba un beso en la mejilla.
– ¿Bien tú? Te he echado de menos hoy en la comida- dijo Gabi dándole un golpecito en el brazo.
– Ya me imagino- contentó Josh con una expresión burlona- ¿has comido sola?
– No, con Marta y Susana. No ha estado tan mal.
– Bueno ¿subimos?

Gabi miró hacia arriba. El W Hotel impresionaba por alto y por su moderno diseño. Desde que llegó a Barcelona siempre había fantaseado con alojarse allí. Había mirado más de una vez las habitaciones en la página web, pero al ver que la noche rondaba los 250 euros decidió aplazarlo para una ocasión especial. De momento, poder subir al piso 26 para tomarse un cóctel mientras disfrutaba de las vistas le hacía mucha ilusión.

Josh pulsó el botón del ascensor y las puertas se abrieron al momento. Toda la fachada del edificio era de cristal así que, a medida que empezaron a elevarse, las vistas fueron cada vez mejores. Gabi sacó el móvil para hacer una foto.

Espera a llegar arriba- dijo Josh- justo al salir del ascensor podrás hacer la mejor foto.

Al llegar a la azotea Gabi salió emocionada dispuesta a fotografiar la ciudad. A la derecha, el puerto, con enormes barcos de crucero y algún particular de la gente rica que veranea en Barcelona. A la izquierda, la playa de la Barceloneta y muchos de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Sin embargo, tuvo que esperar a que todas las personas que cubrían el ventanal con la misma intención de sacar la mejor foto se fuesen apartando. Cuándo por fin llegó a la posición deseada pulsó el botón de “captura”. Josh tenía razón.

Entraron en el club y les recibió la música chill out y un agradable olor a incienso. Tras echar un vistazo rápido a las mesas disponibles, se sentaron en unos confortables asientos de cuero beige junto a la pared de cristal. Casi al instante, apareció la camarera con la carta de las bebidas.
-Yo ya sé lo que quiero- dijo Gabi después de ojearla- un Long Island.
– Muy bien- dijo Josh mirando detenidamente las opciones. –Pues yo lo mismo- dijo finalmente.

Ambos sonrieron y Josh le hizo un gesto con la mano a la camarera para que les tomase la orden.
– ¿Te gusta Barcelona?- preguntó de repente sacando un tema cualquiera.
– Me encanta- contestó Gabi.- ¿Y a ti?
– Ya llevo aquí cinco años, así que si, supongo que me gusta- dijo Josh con un tono gracioso.- Pero no creo que me quede en este trabajo mucho tiempo- añadió.

A Gabi le sorprendió el comentario- ¿Y eso?

No me gusta- contestó Josh- ¿a ti si?

Gabi se rió- La verdad es que no.

En ese momento llegaron las bebidas.

Por nuestro futuro trabajo entonces- dijo Josh alzando el cóctel.

Por nuestro futuro trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *