Viaje express a Viena

Estos son algunos tips de la ruta que hicimos a pie por el centro de Viena. Todos estos lugares se pueden visitar en 2 días.

Día 1:
Nuestra ruta a pie empezó en el Palacio de Hofburg (no entramos, lo vimos por fuera), después caminamos por la calle Kolhmarkt, la famosa calle de las tiendas, hasta llegar a Graben, muy amplia y peatonal. La recorrimos entera hasta llegar a la Cátedral de Viena que, en aquél momento (mediados de diciembre), estaba llena de puestecitos navideños alrededor. Subimos hasta la parte de arriba, aunque no lo recomiendo para personas claustrifobicas o en baja forma física, son muchos escalones y el hueco es muy estrecho. Las vistas desde el punto más alto son espectaculares pero tampoco tienes una foto limpia debido a los barrotes de seguridad. *Hay que pagar por entrar, no recuerdo el precio exacto, pero en torno a 6 euros.

Bajamos por Kärntner Strabe hasta el edificio de la Ópera de Viena, uno de los más emblemáticos de la ciudad. Desde aquí fuimos caminando durante 5 minutos a Karlsplatz, que estaba preciosa con el mercadillo navideño y la Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche)  presidiendo.

Por la noche, cenamos en un restaurante de comida asiática que nos gustó mucho y es bastante asequible: DOTS Im Brunnerhof

Día 2:
El segundo día nos lo tomamos con más calma. Empezamos tomando un brunch en Salonplafond, un café/restaurante que encontramos en Internet y estaba cerca de nuestro hotel. Platos contundentes y a buen precio.

Al salir, pasamos por Stadpark (merece la pena para dar un paseo) y avanzamos hacia Belvedere Palace. Al llegar, dimos una vuelta por los jardines y nos hicimos la foto de turno. No llegamos a entrar por falta de tiempo pero sin duda los alrededores ya son una maravilla. Es una parada indispensable.

Por último, visitamos la casa Hundertwasserhaus, un bloque de viviendas al más puro estilo Gaudí, aunque son de un artista austríaco. Es un punto de la ciudad muy original.


Para movernos utilizamos Uber (trayectos al restaurante y aeropuerto).

Nos sorprendió que no en todos los comercios hablan inglés con fluidez, aunque te puedes comunicar sin problema.

Nos quedó pendiente el desayuno en Café Central, que tanta gente nos había recomendado, pero cuando llegamos había mucha cola para entrar y decidimos posponerlo. Hay que ir con tiempo.

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